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23 millones de dólares, el nuevo avión de Evo Morales

La oposición critica el nuevo avión de lujo que ha comprado el gobierno de Bolivia por 23 millones de dólares, mientras que 9 de cada 10 campesinos rozan la extrema pobreza y 24 de cada 100 bolivianos subsisten con solo un dólar al día.

De origen amerindio, Evo Morales es desde 2006 el octogésimo quinto presidente de Bolivia, uno de los países más pobres de todo el continente americano. De cada 100 habitantes, 24 subsisten con apenas un dólar al día y esto pese a que el país tiene los yacimientos más grandes de gas de la región, produce oro y alberga una inmensa riqueza cultural. La situación se agrava en el campo, donde reside un buen número del total de la población donde 9 de cada 10 campesinos son pobres o indigentes. En medio de un creciente desempleo, un elevado déficit fiscal y con el aumento de la deuda externa del país, Morales puede presumir de sobrevolar todos estos datos montado en el lujo y el glamour.

Con unos pocos meses de vida, el nuevo avión del presidente del estado es un Dassault Falcon 900 Ex Easy de fabricación francesa valorado en la nada despreciable cifra de 23 millones de dólares. Consta de tres turbinas de última tecnología con un empuje de 5.000 libras cada una, un inversor de empuje, un sistema hidráulico con potencia capaz para operar los controles de vuelo y el tren de aterrizaje y comunicación por satélite. Además ha sido construido en base de aleaciones de aluminio de alta resistencia y con las últimas técnicas de protección a las inclemencias meteorológicas, algo que ha aumentado su coste final con el objetivo de operar hasta 4.300 metros de altura en condiciones normales.

El avión, que cuenta con los permisos necesarios para operar en cielos de Europa y Estados Unidos, también tiene está dotado de un tren de aterrizaje montado sobre un trípode tipo triciclo retráctil, con 12 ruedas en sus seis posaderas y un sistema de generación eléctrica con adición de baterías de seguridad. ¿Esto qué significa? Que en caso de colapso del sistema primario, el aeroplano suministra por sí solo energía durante 73 minutos de vuelo sin tener porque recibir ayuda desde tierra. Su seguridad también es máxima ya que incluye un mecanismo de protección contra hielo y lluvia intensas, puede aterrizar en escenarios cubiertos por grandes cuotas de niebla y en caso de incendio posee hasta 5 extintores. Tiene la garantía de hasta 10.000 horas de vuelo, o lo que es lo mismo 10 años de uso y otra de 5 años para piezas estructurales y puede volar hasta 1.100 km por hora.

La oposición del gobierno de Evo Morales no tardó en mostrar su disconformidad con esta adquisición a la que calificó de “suntuosa” y “desproporcionada”. Fuentes gubernamentales respondieron alegando que es un “instrumento de trabajo” y “un gran salto tecnológico” para Bolivia y que “cumple a cabalidad con lo que significa la seguridad para el primer dignatario del Estado”.

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Sergio Delgado – redactor de www.alasviajeras.com