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Curzola, la isla de Marco Polo

Para los lugareños, Curzola y no Venecia fue el lugar donde nació uno de los escritores de viajes más conocidos de la historia. Esta isla de Croacia, situada en el mar Adriático, está rodeada de montañas, frondosos bosques y sus estrechas calles de estilo medieval le otorgan un encanto insuperable.

Aunque muchos aseguran que era veneciano otros, en cambio, dan por hecho que el aventurero Marco Polo nació en la croata isla de Curzola, un pequeño archipiélago de apenas ocho kilómetros de ancho en pleno mar Adriático. A principio del siglo XIII, supuestamente sus padres viajaron desde Venecia a Curzola por motivos de su trabajo como mercaderes, profesión a la que se dedicaría éste desde bien joven.

La isla de los tejados marrones que perteneció a Italia después de la I Guerra Mundial y desde 1939 a Croacia, está situada entre altas montañas como Kom o Klupca y puede hacer gala de una temperatura cálida y suave durante buena parte del año, donde los extremos no existen. Sus calles están diseñadas con forma de espina de pez para aplacar las fuertes rachas de viento que proceden de las montañas.

Con sus 16.000 habitantes, también es una de las islas más densamente pobladas del mar Adriático y en su historia puede presumir de ser el primer lugar del mundo que abolió legalmente la esclavitud allá por el año 1214. A parte del municipio que lleva el mismo nombre de la isla, otros tres conforman su geografía: Smokvica, Blato y Vela Luka.

La fortificación que rodea la ciudad vieja recuerda a las ciudades medievales mejor conservadas. Y sus pequeños y estrechos callejones trasladan al turista a una época donde Curzola demostró la importancia de su posición geográfica en este disputado mar. En sus costas, la república de Génova consiguió derrotar a finales del siglo XIII a la todopoderosa Venecia.

La supuesta casa natal de Marco Polo -un antiguo palacete de piedra escondido en una de sus discretas calles-, la Catedral de San Marcos y su abadía, la playa de Lumbarda y sus famosos viñedos productores de un exquisito vino blanco, sus murallas, museos como el de los Iconos o el histórico de la ciudad, sus yacimientos neolítico, la iglesia de Todos los Santos y sus frondosos bosques de pino negro europeo, son solo alguno de los lugares de interés más importantes de la isla, convertida en uno de los punto turísticos más famosos para los habitantes de Croacia

Sergio Delgado – redactor www.alasviajeras.com