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El buque de guerra más antiguo que se conserva

El buque de guerra más antiguo que se conserva

Fue mandado a construir por Gustavo Adolfo II de Suecia para demostrar el poderío de Escandinavia frente a Polonia, pero naufragó en su estreno. Más de 330 años después se puede contemplar en el Museo Vasamuseet de Estocolmo.

Es una de las principales joyas turísticas ya no solo de Estocolmo, sino de toda Escandinavia y en él se alberga el buque de guerra más antiguo del mundo, todo un símbolo del pasado vikingo de estas tierras. El Museo Vasamuseet, o Vasa como se conoce coloquialmente, es todo un símbolo en el norte de Europa y millones de turistas hacen cola para visitarlo y es que, sabiendo lo que hay en su interior, no es para menos. Inaugurado en 1990, su gran atractivo es un antiguo buque de guerra en perfecto estado de conservación y con más de 330 años de antigüedad.

Cuenta su historia, que el 10 de agosto de 1628, Vasa –el que iba a ser el buque de guerra más apoteósico y fastuoso de Escandinavia y vigilante de Polonia, el enemigo por aquel entonces del país- naufragó en el mismo puerto de Estocolmo, ante los mismos ojos de la aristocracia de la época. En su construcción participaron desde carpinteros, ensambladores y escultores hasta  pintores, vidrieros, herreros y otros muchos artesanos, en total unas 400 personas. ¿Los motivos? según diferentes leyendas, las fuertes ráfagas de viento se convirtieron en el principal enemigo del condenado a ser el navío más poderoso de los mares del norte y cuya construcción fue mandada a realizar por el rey Gustavo Adolfo II de Suecia. El agua comenzó a entrar por las cañoneras y, al menos, 30 miembros de un total de 200 que componían la tripulación se ahogaron.

En 1961, el fracasado navío fue rescatado de las aguas gracias al investigador Anders Franzén –obsesionado con él desde que era niño- y sometido a una exhaustiva remodelación, aunque la temperatura del mar y la ausencia del molusco Teredo Navalis en estas aguas – que devora los restos de madera en la profundidad del mar-, le había permitido conservarse en óptimas condiciones. En 1990, se convirtió en el eje central de este museo con diferentes exposiciones sobre su contenido, su construcción y su posterior rescate.

Sus cifras fueron toda una superación de la época. 70 metros de eslora, 64 cañones de guerra, mástiles de más de 50 metros de altura, 1.200 toneladas de peso y 700 esculturas que cubrían su exterior,  eso sin contar las más de 4.000 monedas, utensilios de la época, libros y material médico e incluso juegos de backgammon, que con algo se tenían que distraer los valientes guerreros. Vasa sigue siendo hoy en día el barco de guerra más antiguo del mundo y un vídeo explicativo recoge los cinco años de trabajo que tardó el gobierno de Estocolmo en su remodelación, así como los esfuerzos en sacarlo de las gélidas aguas.

Vídeo

Sergio Delgado, redactor www.alasviajeras.com