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El Celler de Can Roca en Girona, el mejor y más exclusivo restaurante del mundo

Abierto desde hace casi dos décadas, El Celler de Can Roca en Girona ha sido distinguido como el mejor restaurante del mundo. Con tres estrellas Michelín a sus espaldas, sus platos rara vez bajan de los 100 euros y la comida catalana y la mediterránea son  alguno de los ingredientes del éxito de su cocina.

En la calle Can Sunyer, 68 en la ciudad de Gerona, se encuentra uno de los restaurantes más laureados de la geografía española. Y desde hace algún tiempo, también uno de los más exquisitos del mundo. A sus espaldas, tres prestigiosas estrellas Michelín y un distintivo como mejor restaurante del mundo por la popular revista inglesa Restaurant, famosa por sentar precedente en el panorama gastronómico internacional. Y todo ello tras haber quedado en segunda posición los dos años anteriores y quinto en 2009. En un amplio local de 80 metros cuadrados y con una inmensa cocina de 210 metros, una treintena de personas trabajan cada a día para poder seguir manteniendo este exclusivo local como uno de los más exitosos del mundo.

Los hermanos Roca capitanean El Celler de Can Roca desde su apertura en 1986 y tienen a la comida tradicional catalana y, por ende, a la mediterránea como la base de su cocina. Ya lo dijo el mismo Ferran Adriá, este El Celler es el mejor restaurante del mundo, y la prueba se encuentra en los innumerables críticos, especialistas y sibaritas del mundo culinario que se dejan caer por él de forma constante. También destaca su bodega, a lo largo de 250 metros cuadrados se pueden encontrar más de 1.600 referencias distintas de vinos, aglutinando un total de 40.000 botellas de todos los sabores y para todos los paladares, sobre todo para los más exigentes.

Y es que si hay algo que se le pide a El Celler de Can Roca es distinción, extrema calidad y exclusividad. Características que unidas a la creatividad y  a la técnica de sus chefs, junto a un trabajo meticuloso, la implicación de toda la familia y la humildad de la que siempre han hecho gala, han tejido, en gran parte, el éxito de este restaurante. Pero, ¿qué esconde realmente su carta y cuáles son sus precios? Solo existen dos menús y  cuestan 135 y 165 euros, respectivamente, sin duda un precio no al alcance de todo el mundo. Los platos sueltos difícilmente bajan de los 80-100 euros. Alguno de los más demandados son, el terciopelo de alcachofas con Cynar, cigala al vapor amontillado, el bombón de perrechicos, la tartaleta de chanquete, la tortilla de perrechicos, el bombón de carpano con pomelo y sésamo negro, lenguado a la brasa o el brioche de perrechicos o setas de San Jorge. También destaca el homenaje que hacen a la oliva con platos como olivada gazpacho de olivas negras, mousse de oliva gordal picante, buñuelo de oliva negra, pan tostado con aceite, gelée de hinojo, gelée de ajedrea y olivia picual. Y eso sin olvidarnos de sus postres caseros como el helado de masa madre con pulpa de cacao y vinagre balsámico y sus postres inspirados en perfumes, como el de la adaptación de Eternity de Calvin Klein que les pidió uno de los propietarios de la empresa catalana de perfumes Puig y otros como los de Carolina Herrera, Hypnotic Poison de Dior, Bvlgari, Trésor de Lancôme, Angel de Thierry Mugler, Sin duda, toda una aventura exclusiva para los amantes de la alta cocina y el buen paladar.

Sergio Delgado – redactor de www.alasviajeras.com