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Un guitarrista cruza el Estrecho de Florida en una tabla de surf

Un guitarrista de 35 años ha cruzado el Estrecho de Florida que separa Cuba de EEUU en apenas 28 horas. Lo ha hecho encima de una tabla, de pie la mayoría del tiempo, y sorteando el cansancio y la ferocidad de las olas, sus máximos enemigos.

Aunque a simple vista parezca que no, la distancia entre la costa de Cuba y la de EEUU es amplia, 179 kilómetros de agua separan ambos países. Una distancia asequible para el transporte convencional en barco o en cualquier aparato a motor que se precie, pero difícil a la hora de cruzarla con métodos más arriesgados y menos seguros.

Benjamin Schiller Friberg un guitarrista de Tennessee de 35 años ha conseguido ser el primer hombre en cruzar el Estrecho de Florida practicando paddleboard, o lo que es lo mismo remando de pie sobre una tabla de surf. La proeza se ha realizado en tan solo 28 horas en las cuales Schiller ha tenido que hacer frente a las olas y al cansancio como sus principales enemigo a batir.

La mayor parte de este viaje fue de pie, acompañado tan solo por un bote de apoyo en el que viajaba su padre y también un pequeño equipo que le facilitaba tanto alimentos como consejos de navegación. La travesía tuvo lugar a principios de este mes, bajo casi 30 grados de calor partiendo desde el Puerto Hemingway en La Habana hasta Cayo Hueso,  en Florida, la ciudad más sureña de todos los EEUU.

No es la primera vez que Schiller realiza un viaje similar. Hace unos pocos años ya recorrió con la misma técnica un viaje de 500 kilómetros por todo el océano Pacífico a la altura de Canadá. En esta ocasión también el cansancio y la sed, aseguró, fueron sus principales inconvenientes. Dos franjas de goma negra en la cubierta de la tabla, parecida a las que se usan en la práctica del surf, le ayudaron en ambas ocasiones como fijación para no caerse al agua.

El principal problema lo tuvo antes de partir, ya que tuvo que esperar casi un año en conseguir los permisos para realizar este viaje. Y es que la enemistad confesa entre ambos país también le repercutió a la hora de llevar acabo su travesía, “este viaje es para promover la paz, el amor y la amistad de los pueblos entre Cuba y EE.UU”, declaró Schiller al alcanzar la meta. El promover un estilo de vida saludable y la idea de que cualquier viaje similar con entrenamiento y preparación es posible, fueron otros de los mensajes que le empujaron para realizarlo.

Sergio Delgado – redactor www.alasviajeras.com