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A la venta el mítico yate de Aristóteles Onassis

Aunque tiene más de siete décadas, el Christina O es historia en el sector de los yates y las embarcaciones de lujo. En sus suites han viajado los políticos y las estrellas de cine más míticas. Tras ser vendido por su hija y después de diferentes usos, busca nuevo propietario por 25 millones de euros.

Su nombre es Christina O y en la década de los 50 y 60, fue el yate más lujoso del momento. Era la envidia de la aristocracia europea y americana y todo rico por aquel entonces bebías los vientos por este colosal dueño de las aguas. En sus excéntricos taburetes forrados con piel de ballena se han sentado auténticas personalidades que han pasado a los anhelos de la historia, desde políticos como John F. Kennedy o Winston Churchill a estrellas del cine y la música como Marylin Monroe, Elizabeth Taylor, Maria Callas y Frank Sinastra. En total, 18 suites dobles donde han descansado las estrellas más importantes del panorama social, político y económico del mundo.

Su propietario no era otro que el multimillonario Aristóteles Onassis, el magnate griego más famoso de la industria naviera del siglo XX, que decidió bautizar así a su lujoso yate en honor a su hija. Pero el Christina O ya venía de antemano con su propia historia. Construido a principio de la década de los 40 en unos astilleros del ejército canadiense, había participado en el mítico desembarco de Normandía que puso fin a la II Guerra Mundial. Obviamente, fue reformado y después de siete décadas surcando los mares, sus propietarios lo ponen a la venta por la nada despreciable cifra de 25 millones de euros. Y es que, para muchos, el Christina O los vale, es un trozo de historia. Por ejemplo en 1956, acogió la boda de Rainiero de Mónaco y la bella actriz Grace Kelly, entre otros muchos eventos.

Posee 99 metros de eslora y, aunque es el más largo de los 83 yates que la empresa Edmiston tiene ahora a la venta, sus 25 millones de dólares no son nada comparados con los 230 millones de euros que piden por el Nirvana, un yate incluso menor (89 metros de eslora) pero de cinco plantas, con apenas un año en el mercado, con todo lujo de detalles y la última tecnología incorporad. También destaca el Eclipse de Roman Abramovich, con sus 163,5 metros de eslora, dos helipuertos, 24 cabinas para invitados y dos piscinas, entre otras estancias. El Christina O hacía tiempo que se había jubilado, tras la muerte del magnate, su hija lo entregó al gobierno para ahorrarse los elevados impuestos. Éste se convirtió entonces en una escuela de cadetes durante un tiempo, más tarde lo compró el millonario griego Pavlos Papanikolau y la firma irlandesa firma irlandesa Total Ship Services, antes de ser cerrado para siempre a la espera de que llegue su nuevo postor.

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Sergio Delgado – redactor de www.alasviajeras.com