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Las espectaculares Cataratas del Iguazú

Se reparten entre Argentina (80%) y Brasil (20%) y son una de las Siete maravillas naturales del mundo. Un auténtico espectáculo formado por el fervor de las aguas y la naturaleza que hacen de éstas, uno de los sitios más visitados de toda Argentina y que cabe la pena visitar en todo viaje que se precie.

Sobre el río Iguazú se levanta uno de los mayores espectáculos naturales de la Tierra.  Un fervor de agua y tierras verdes que convierten a las famosas cataratas del Iguazú en una de las Siete maravillas naturales del mundo. Descubiertas por el explorador español Álvar Núñez Cabeza de Vaca en 1542 cuando se disponía a realizar una travesía desde el océano Atlántico hasta Paraguay, el nombre de Iguazú proviene del lenguaje guaraní que significa agua y grande. Y esta son dos de las características más importantes de estas cataratas, visitadas anualmente por más de un millón de personas, y que se reparten entre Argentina, por donde pasa el 80% de ella, y Brasil, donde descansa el 20% restante.

Tiene una anchura de 2.700 metros, una altura total de 82 metros y un caudal que se mueve entre los 1500 m³/s y los 1746 m³/s. Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1984, las cataratas Iguazú están formadas por 275 saltos y la mayor parte de ella se encuentra en el Parque Nacional de Iguazú,  un área protegida por Argentina en 1934 en el norte del país y que realiza una triple frontera con países como los anteriormente mencionados Paraguay y Brasil. Recorrer la majestuosidad de estas cataratas es fácil gracias a sus pasarelas, que parten desde Puerto Canoas a donde se llega utilizando el servicio de trenes ecológicos.

Estos paseos son cinco; el paseo inferior, el superior, isla San Martín, sendero Macuco y la temida Garganta del Diablo, desde donde se encuentra la mayor caída que realiza esta impresionante catarata, todo un espectáculo visual a ojos del hombre. Para llegar a ella hay que ir recorriendo diferentes islas para poder acceder a los amplios balcones que se encuentran frente a la Garganta en un paseo que puede durar hasta dos horas en plena naturaleza. El sendero Macuco, por su parte, es un camino idóneo para la realización de treking y los amantes de la naturaleza ya que a su paso que se pueden observar coatíes, víboras, monos o macucos, entre otros animales, en plena selva.

Durante la estación de lluvia que sufre sobre Argentina desde los meses de noviembre a marzo, el caudal medio que pueden alcanzar las cataratas es de 12.750 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, muchas son las ocasiones que estas famosas cataratas tienen que cerrar algunos de sus 7000 metros de pasarelas debido a la crecida de las aguas. Si no es así, en su base, el turista puede disfrutar de otro de los alicientes más mágicos de Iguazú: un velo de neblina que se alza sobre 150 metros en el aire, creando a su vez un arco iris de proporciones espectaculares.

Sergio Delgado – redactor de www.alasviajeras.com