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Tokelau, la isla de la energía solar

Esta isla del sur del océano Pacífico es toda una utopía para los defensores de las energías limpias en todo el mundo. En plena crisis económica, solo Alemania y pocos territorios más optan por incrementar su presupuesto en energías renovables. España ocupa, aún pese a los drásticos recortes, un papel importante en estas pero que, sin embargo, podía ser mucho mayor debido a las envidiables condiciones climáticas de nuestro país.

Es el mayor océano de la tierra, el Pacífico y abarca desde el mar de Bering hasta el mismísimo Ártico, casi 166 millones de kilómetros cuadrados de agua. En sus profundidades, esconde secretos que jamás saldrán a la luz y ha sido testimonio perenne de alguno de los acontecimientos más trascendentales de la historia. Baña las costas de 25.000 islas, muchas de ellas abandonadas y silvestres, pero todas ellas distintas entre sí. En esta inmensidad, nos encontramos con un territorio el que apenas viven 1.400 habitantes, una cantidad insignificante de personas en la inmensidad de la tierra. Un planeta que, quizás, tampoco sabe que Tokelau existe. Es uno de los archipiélagos más desconocidos de Oceanía, en el sur del océano Pacífico. Consta de tres atolones, Atafu, Nukunonu y Fakaofo, además de unos 125 islotes que abarcan una extensión de 10 km cuadrados. Pero Tokelau lleva la delantera.

¿Qué tiene de especial este territorio ubicado en la otra parte del mundo? aunque depende administrativamente de Nueva Zelanda, uno de los países con mejor calidad de vida del mundo, es un territorio independiente. Los polinesios fueron los primeros en llegar a la isla en el año 900 y los europeos en 1765, gracias a las aventuras del explorador inglés John Byron. Primero como protectorado británico a finales del siglo XIX y luego como parte del imperio hasta 1925, formó parte de los territorios de Reino Unido. En él viven, 38 especies de plantas indígenas, más de 150 especies de insectos y 10 especies de cangrejos terrestres, además sus aguas son un santuario de tiburones. Tokelau puede que no sea famoso pero ha construido un hito que las grandes potencias nunca podrán igualar, escribiendo así su propia página en la historia de la energía y la ciencia.

Desde hace seis meses, en Tokelau ya no necesitan bombillas ni postes eléctricos. Se ha convertido en el primer territorio del mundo que genera toda su electricidad a partir de paneles solares. Todo ello gracias a una prometedora inversión del gobierno del país en energía fotovoltática, con el objetivo también de respetar la gran biodiversidad de la que hace gala la isla. 4.000 paneles solares abastecen las necesidades energéticas de sus 1.500 habitantes, “iniciamos este proyecto ante los temores que este territorio podría sufrir a causa del cambio climático, especialmente, en cuanto a la elevación del nivel del mar”, han declarado fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio. Y es que Tokelau, como otras islas del sur del Pacífico, están en peligro de hundimiento por culpa de las consecuencias irremediables del cambio climático. Muchas de las islas de este archipiélago, por ejemplo, apenas superan los dos metros por encima del nivel del océano, “queremos dar un mensaje al mundo, mostrando que la transición a las fuentes de energía renovables es posible”. Con esto, Tokelau ha dejado a un lado el uso de centrales eléctricas que funcionan a partir de diésel, donde las fugas de combustible crean enormes problemas para el medio ambiente. Para muestra, un ejemplo: para generar electricidad cada año en las islas se utilizaban más de 2.000 barriles de petróleo con un valor de alrededor de un millón de dólares. “De acuerdo con los cálculos, esta innovación se verá recompensada en los próximos cinco años. La instalación de las baterías se convertirá en un ahorro significativo, especialmente antes de la primera reparación deben funcionar sin problemas durante al menos 20 años”, ha subrayado el jefe de la compañía de energía solar PowerSmart, Mike Bassett, y encargados de dichas instalaciones.

Y es que, en 2012 ya se habían instalado en todo el mundo más de 100 GW de potencia fotovoltaica. Gracias a ello, ésta ya es detrás de la hidroeléctrica y la eólica, la tercera fuente de energía renovable más importante en términos de capacidad instalada a nivel global, suponiendo una fracción significante del mix eléctrico que consume la Unión Europea. Alemania sigue siendo el primer país del mundo con mayor potencia instalada de energía fotovoltáica obtenida directamente a partir de la radiación solar, con 68.110 MWp. Les sigue, Italia (32.509), Estados Unidos (8.683), China (8.043), Japón (6.704) y, en sexto lugar, España (4.381), por delante de otros países como Francia, Bélgica, Australia o Reino Unido.

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Sergio Delgado – redactor de www.alasviajeras.com