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Viaja por Canadá sin gastarte un duro en alojamientos

Si te conviertes en socio de la organización WWOF podrás acceder a una novedosa experiencia que te ayudará a ahorrar dinero en alojamiento y manutención y, por otro lado, conocer el estilo de vida de los granjeros del país. Se trata de una opción que cada día tiene más adeptos entre los viajeros procedentes de todo el mundo.

En ocasiones, cuando realizamos un viaje a otro país lo más caro no es el billete de avión. La gran competencia que hay en la actualidad entre aerolíneas, nos permite muchas veces viajar a precios bajos incluso a destinos alejados del nuestro. Pero nuestro viaje se encarece al buscar alojamiento. Desechadas las opciones más baratas de alberges y recintos donde hay que compartir habitación y aseo con un buen número de desconocidos viajeros, los hostales y hoteles suelen encarecer sobremanera nuestro viaje y aumentar nuestro gasto total más allá del billete de avión o la comida que podamos consumir durante esos días.

Pues bien, si viajas a Canadá que sepas que este ligero contratiempo tiene solución y puedes ahorrarte el pago de una estancia. ¿Cómo? desde los años 70, existe una organización llamada WWOF (Worldwide Opportunities on Organic Farms) cuyo objetivo es enseñar a las personas de ciudad, el estilo de vida de la gente del campo y como éstos hacen sus productos que, en otro caso, hubieran adquirido en un supermercado. El proceso es el siguiente. Si quieres viajar a Canadá, regístrate en su web y haciéndote socio por 50 dólares para dos años, podrás acceder a una base de datos de granjas canadienses. Éstas se caracterizan por sus productos y huertos orgánicos y te ofrecen alojamiento gratis a cambio de un trabajo diario de 4 o 5 horas y dos días a la semana, libres, aunque todo se puede negocio con el granjero de turno.

Una opción que cada día tienen más adeptos. Por un lado, se conoce Canadá (en horario de mañana o tarde) y por otro, el estilo de vida y el trabajo de los granjeros locales, una nueva experiencia que aprender en nuestro viaje. A esta iniciativa ya se han sumado casi 1.000 grandes y cada año, 4.000 viajeros deciden pagar solo el billete de avión a este helado y frondoso país del norte del continente americano. Las granjas también ofrecen manutención a sus viajeros/trabajadores. Se trata de manjares orgánicos creados en las propias granjas y con productos sacados del mismo huerto. Los trabajos nunca acaban más allá de las 12 del mediodía y ¡atención! no son trabajos duros, ni pesados. Solo son actividades para que conozcan los rasgos más importantes de la vida en el campo canadiense, un estilo de vida alejado del mundanal ruido y diferente del día a día en la gran ciudad.

Entre los ejemplos de granjas disponibles, la Hedgeview Farm Organics en la provincia de Ontario, en la que viven hasta tres generaciones y donde es la pareja más joven la encargada de gestionar este programa para su propia granja. A parte del trabajo, se les enseña las cualidades y el trabajo a desarrollar con los productos  de estas características. E incluso, se les presta a los visitantes, bicicletas para recorrer las inmediaciones si no quieren ir a la gran ciudad y disfrutar así de la naturaleza más próxima, que de eso Canadá anda sobrada. Y otra cosa más, si al final te gusta la idea: amplía la experiencia. Puedes visitar granja a granja y recorrerte así todo el país, gastando solo el traslado entre los diferentes puntos.

Sergio Delgado – redactor www.alasviajeras.com